¿Cómo puedo minimizar el riesgo de que las plagas invadan mi hogar o mi negocio? Estas simples medidas pueden ayudarte:

Hormigas. La mayoría de las hormigas entran en nuestras casas en busca de comida, por lo tanto hay que evitar facilitarles el acceso para conseguirla. Esto se consigue cubriendo bien todos los alimentos, limpiando inmediatamente cualquier líquido derramado o restos de comida y, sobre todo precintando bien las bolsas de basura. Además, es recomendable recoger las sobras de comida de las mascotas en cuanto acaben de comer.

Cucarachas. Las cucarachas pueden provocar enfermedades, como salmonella, gastroenteritis, o asma, entre otras. Su reproducción es tan rápida y resisten tanto que es necesario actuar con la mayor premura posible para evitar que lo colonicen todo. En primer lugar, debemos buscar y sellar bien todos los agujeros que puedan suponer para estos insectos una puerta de acceso a nuestro hogar.
Es conveniente guardar los alimentos en recipientes de plástico herméticos, limpiar cualquier resto de comida y tener especial cuidado con el almacenamiento de la ropa sucia para evitar la posible colonización, alimentación y reproducción de estos insectos en nuestra casa.

Avispas. Este tipo de insectos se pueden convertir en una importante amenaza, sobre todo para las personas alérgicas a sus picaduras. Es posible saber dónde está situado el nido de avispas observando el recorrido que hacen y en qué zona se detecta una mayor densidad de estos insectos.
Si hemos detectado un presunto nido de avispas, lo recomendable es mantener las ventanas y puertas más cercanas al mismo, bien cerradas. También es importante tener cuidado de no acercarse ni hacerles nada que puedan interpretar como un ataque ya que la avispa puede responder de manera agresiva. Lo mejor en estas situaciones, es contactar con profesionales especializados en este tipo de plagas como Milcoza, que podrán ayudarnos a controlar la invasión de estos insectos.

Ratas y ratones. Tener una familia de roedores como inquilina puede causar importantes problemas, incluso un incendio en el hogar provocado por las mordeduras en instalaciones eléctricas producidas por estos animales. En el caso de las ratas la cosa se complica aún más, ya que este animal puede trasmitir graves enfermedades como la salmonella o la tuberculosis entre otras. Además, pueden ser portadores de otras plagas como pulgas, garrapatas o ácaros que introducirían también en nuestro hogar. Por tanto, su presencia en nuestro jardín o en el interior de casa puede suponer un importante riesgo para nuestra salud y la de nuestros animales. Tapiar hasta el más mínimo hueco que pueda servirles de acceso a nuestro hogar, es una de las medidas de prevención. Los roedores tienen un esqueleto muy blando y son capaces de colarse incluso por agujeros muy pequeños. Una rata joven es capaz de meterse por un agujero de de menos de un centímetro. Hay que poner especial cuidado en el mantenimiento de las tuberías , ya que los conductos rotos les sirven como camino de entrada a nuestro hogar. También conviene evitar dejar comida o restos que los puedan atraer a darse un banquete a nuestra cuenta.

Los aparatos que emiten ultrasonidos disponibles en comercios para el control de estos animales, muchas veces no resultan eficaces, porque los roedores consiguen acostumbrarse rápidamente a estas odas y, si nuestro hogar les resulta atractivo, puede que hasta considere dicha vibración como música de fondo.

Moscas y mosquitos. Las llamadas «moscas de casa» pueden llegar a transmitir un
número considerable de enfermedades. Hay que evitar atraerlas dejando comida a la vista o agua estancada donde puedan dejar sus larvas. Además, resulta útil:

– Emplear mosquiteras en ventanas y puertas
– Eliminar los restos de comida que hayan podido quedar en mesas y encimeras.
– Proteger todo alimento que haya quedado fuera de neveras o armarios, como por ejemplo, jamones, cubriéndolos adecuadamente para impedir el acceso de los insectos al mismo.
– Cerrar las ventanas y puertas cuando se pone el sol.

Chinches. Su acceso a los hogares se suele producir a través de ropa, maletas o muebles contaminados, los cuales son utilizados por las chinches como medio de transporte. Por lo que debemos prestar especial atención sobre estos enseres, especialmente tras viajes o excursiones o al comprar muebles usados, para no facilitarles su ingreso. Otra de las formas más habituales de colarse en nuestras casas es a través de las cavidades que pueda haber en la pared o el suelo.

Pulgas. Los hogares donde hay perros o gatos son especialmente proclives a tener pulgas, por lo que se requieren unas medidas especiales de protección: Aspirar las alfombras dónde duermen las mascotas, lavar sus camitas todas las semanas a una temperatura superior a 50a y ubicarlas en un espacio sin más elementos que puedan ser foco de contaminación.

Garrapatas. En España existen más de 20 tipos de garrapatas que pueden estar infectadas con bacterias, virus y parásitos que causan enfermedades graves que pueden transmitir a los seres humanos con su picadura. Estas suelen vivir en lugares con alta densidad de árboles y maleza. Para prevenir sus picaduras es recomendable vestir prendas largas que cubran la mayor parte del cuerpo y de colores claros así como zapatos cerrados al exponernos a ambientes que puedan estar infectados por estos insectos.

Si debido al ámbito laboral, se encuentra expuesto a las garrapatas, no olvide extremar las medidas para evitar su picadura.